Savonarola y la “vanidad” en el Renacimiento Italiano

 

Girolamo Savonarola nació tal día como hoy del mes de septiembre de 1452. No es un pintor ni un arquitecto del Renacimiento Italiano sino un religioso que con las predicaciones influyó en el Arte de la Italia del siglo XV.

Su figura aparece en la Florencia de los Médici y como religioso va a predicar contra el lujo. Fue el responsable directo de uno de los episodios más conocidos por la Historia del Arte durante el Renacimiento italiano, la hoguera de las vanidades. Animó a los florentinos a abandonar sus “lujos” . En poco tiempo, pasto de las llamas, perecieron espejos y perfumes, pero también, grandes obras de la literatura y el arte. Sin ir más lejos, el mejor ejemplo viene a ser el pintor Botticelli que arrojó algunas obras de contenido mitológico.

Es el pintor e historiador Vasari quien nos habla de la simpatía de Botticelli por el predicador religioso. Entre las obras que mejor representan la convulsión de Florencia en esta etapa y la relación del artista con el religioso, podemos mencionar ‘La calumnia de Apeles’ (1495).

A grandes rasgos, el pintor italiano pone sobre la tabla la descripción literaria de una obra de la antigüedad. Los personajes se enmarcan en medio de una arquitectura con alusiones al mundo clásico. En la escena representada hay varias figuras, si contamos, un total de diez. Hay un juez sobre un trono, a su lado dos mujeres que son alegoría de la sospecha y la ignorancia. Ante el juez hay una figura masculina vestida de monje en representación de la envidia y este guía a una joven. Esta muchacha es la calumnia, a su vez rodeada de la envidia y el fraude, que arrastra a un hombre. Además hay otras figuras, la penitencia con ropa negra y la verdad, completamente desnuda.

Es una escena bastante compleja pero se ha querido ver en ella la representación directa de una Florencia convulsa que topa con la misma Roma. La reforma de Savonarola hasta el momento no había entrado en conflicto con los intereses papales hasta que el fraile acusa a la familia Borgia de pecadores. El papa Alejandro VI vio peligrar su situación de poder y amenazó a los florentinos con la excomunión. Este hecho consiguió que en el año 1497 Savonarola fuera expulsado del seno de la Iglesia católica. El religioso hizo caso omiso y se subió a predicar al púlpito de la Catedral de Santa María de las Flores. El papa se lo tomó no sólo como una amenaza sino como una afrenta y finalmente, que lo apresó y ejecutó.

Paul Gauguin: la historia de un viajero

 

Paul Gauguin nació en París en el año 1848 y fallece tal día como hoy 8 de mayo del año 1903.

En un principio Gauguin se dedicó a otras actividades como la bolsa. Su vida es como la de cualquier hombre de clase media que no está del todo contento con lo que hace. Un matrimonio con cinco hijos que poco a poco se desmorona. Estos y otros aspectos de su vida personal, le llevan a la pintura. Empieza a pintar en su tiempo libre en el año 1873. Se movía en un ambiente marcado por las tendencias impresionistas y tendrá una gran amistad con Pissarro, quien le presentó a otros artistas. Consiguió que sus obras se expusieran a principios de la década de los ochenta junto a otros impresionistas. Con la caída del mercado bursátil, el mercado del arte cambió y también definitivamente la vida de Gauguin. En 1883 en una carta escrita a su amigo Pisarro, le comunica su intención de dedicarse sólo a la pintura.

Pero quizás, una de las cosas que más influyeron en su pintura y con ello, el tratamiento del color de las vanguardias del siglo XX, serían sus viajes.

Había visitado otros lugares muy particulares como La Martinica y Panamá. Será su primera estancia en Tahití en 1890 la que marque un antes y un después para el pintor. En este periodo pinta algunas de sus obras más celebradas. Todo lo que le sucedió en este periplo quedó escrito en su diario. Posteriormente regresa a País pero se puede decir, que “se había enamorado de Tahití. En el año 1885 marcha definitivamente para establecerse en su paradisiaco destino. Unido a esto, encontramos también un matrimonio roto por completo. Durante este periodo se casa con una tahitiana de 14 años con la que tiene varios hijos.

Su siguiente destino será Atuona en la isla de Hiva-O, capital de las Islas Marquesas. Este lugar le atraía por su producción cerámica. Compró un terreno y se estableció en el pueblo. Estilísticamente hablando las obras que pinta ahora son similares a las de Tahití, por el color y la fractura. En el año 1903 el pintor intentará dejar en evidencia la competencias gendarme de la isla, Jean-paul Claveria y esto hará que tenga ciertos problemas. En medio de este conflicto muere repentinamente.

Por lo tanto, una obra sin referente que fue la raíz del uso de algunos de los movimientos de arte de vanguardia como el Fovismo y el Expresionismo alemán, sobre todo por su forma de entender el color.

¿Qué obra os gusta más de su etapa en Tahití?

143 obras de Durero regresan a Nüremberg

La casa de Durero ha ampliado recientemente su colección con la donación de 143 grabados por parte de Ferdinand Friedrich Wilhelm Karl Diehl . El rico magnate admiraba la obra del genio del Renacimiento centroeuropeo y consiguió reunir una colección muy ecléctica y de suma importancia a partir de los años sesenta. Se compone de grabados de cobre, xilografías y aguafuertes.

El artista nació en el año 1471 en la ciudad alemana Nüremberg en el seno de una familia dedicada al oficio de la joyería. Como era la tradición, en un principio aprende el oficio de joyero en el taller paterno pero el joven Durero se interesó por la pintura y en 1486 comenzará como aprendiz de Michael Wolgemut. Esta primera etapa de aprendizaje tiene mucho que ver con las obras donadas a la casa museo, porque es ahora cuando comienza a aprender el arte del grabado de manos de su maestro en donde también pudo perfeccionar otras técnicas como el grabado en madera.

Regresa a Nüremberg en 1494 en donde contrae matrimonio con Agnes Frey. Ese mismo año viajará por primera vez a Italia para conocer de primera mano el Renacimiento italiano. Visitará ciudades como Venecia en donde puede codearse con otros artistas como Mantenga y Pollaiuolo. Sin duda este viaje es fundamental para complementar su formación, a lo largo de estos dos años pintó castillos y paisajes además de tomar cuadernos de apuntes y trabajar así sobre algunas de las bases del Renacimiento Italiano como puede ser la perspectiva y geometría.

En estos momentos, es un artista que ya se ha formado y que tiene que regresar a su patria para conseguir fama. La imagen de cómo es el pintor en estos momentos, quedará inmortalizada en su ‘Autorretrato’ (1498) del Museo del Prado.

Regresó a Núremberg y hasta el año 1505 vemos como cada día su fama es mayor y en especial por su obra grabada. En estos momentos llevará cabo algunos de sus grabados más celebrados como ‘ El Apocalipsis’ (1498). En 1505 regresa de nuevo a Italia con la idea de conseguir fama internacional.

En 1507 regresa a Nüremberg como un artista ya reconocido. Es en este periodo de su vida cuando pinta algunas de sus obras de gran formato como ‘El martirio de los diez mil’ además de otras obras como las ‘Tablas de Adán y Eva’ del Museo de Prado. Su fama le precede y en 1512 es nombrado pintor de Corte de Maximiliano I y posteriormente de su sucesor, Carlos I. En estos años gesta algunas de las obras gráficas más impactantes como las imágenes de ‘El caballero, la Muerte y el Diablo’ (1513), ‘San Jerónimo en su gabinete’ (1514) y ‘La melancolía’ (1514).

Los últimos años de su vida los dedica a la teoría y en especial continúa con esa obsesión que le viene de su primer viaje a Italia por las proporciones y las matemáticas. Escribirá un Tratado sobre la proporción.

Durero falleció en Nüremberg en 1528.

En definitiva, con esta donación, se puede decir que algunas de sus obras ” vuelven a casa” que se encuentran expuestas en la exposición ‘Tesoros en papel’ en la Casa de Durero hasta el 17 de julio.

Arte Maya en el Museo Walter Wropius de Berlín

Una de las civilizaciones que más ha fascinado es la Maya y ahora, tenemos la oportunidad de conocer algo más de ella con la nueva muestra que se celebra en el Museo Gropius de Berlín bajo el título ‘El lenguaje de la belleza’.

En el post vamos a intentar dar algunos apuntes sobre los Mayas:

¿Dónde?

Como el continente americano es muy grande, decir que esta cultura se desarrolló en la región que comprende sureste de México. Desde la Península del Yucatán hasta las tierras bajas del sur en la llanura litoral del Pacífico.

¿Cuándo?

En todos los estudios de civilizaciones, se han establecido una serie de periodos para diferenciar las fases de desarrollo de las mismas. A grandes rasgos, en el año 250 a.C aparecen sociedades más estables, asentadas en zonas concretas y de base agrícola con productos tan característicos como el maiz. En un periodo ya posterior,  hay algunas ciudades y así llegamos al año 250 cuando emergen ciertos focos monumentales como la ciudad de Teotihuacan o ChinchenitzaEs un momento en el que prima la organización de las ciudades estado.

¿A quién adoran?

La deidad más importante del panteón es Hun Ab Ku (unsolodios) y después encontramos otros dioses de cierta relevancia como Itzamná (Dios de la sabiduría), Ak Kin (Dios del Sol), Ix U (Diosa de la Luna), Kauil (Dios del fuego), Chaac (Dios del agua), Yum Cimi (Dios de la muerte), Yum Kaax (Dios del maiz) … Pero está claro que el panteón y el universo de la mitología maya es muy amplio como para resumirlo pero con estas casi 30O piezas de la muestra, podremos conocerlo mejor y adentrarnos un poco en el estudio de esta maravillosa cultura. Una de las partes que más están llamando la atención a los medios es la dedicada a una temática muy específica, “el alma animal de los mayas” que hace referencia a una parte en cierto modo animal que rige al ser humano a lo largo de su vida.

Esta claro, que no todos podremos ir a Berlín y aunque no sea la misma exposición, siempre podéis dar un paseo al Museo de América para poder saber algo más de la civilización Maya.

Más allá de El cuadrado negro de Malevich

‘El Cuadrado Negro’ es una de las obras más controvertidas de Kazimir S. Malévich y hoy por hoy, nos sigue deparando sorpresas. A estas dos composiciones, sobre el mismo lienzo, le presidieron dos anteriormente según han dado a conocer.

Hablar de ‘El Cuadrado Negro’ es hacerlo del Suprematismo, movimiento artístico de la Vanguardia Rusa encabezado por Malevich a partir de 1915. A grandes rasgos, se rechaza la forma y se busca la abstracción geométrica, idea que comparte con el Constructivismo aunque se aleja de este en la forma de entender la libertad creativa del propio arista. No sólo hablamos de un arte al servicio de la sociedad e ideología.

La obra de Malevich se expuso en la primera exposición del Suprematismo y en lla podemos atender como hay dos elementos que predominan en el lienzo, el color negro y la forma, en este caso la del cuadrado que se ha construido en un fondo blanco. Igualmente, se juega con los planos para poder ver como las formas representadas en el lienzo dejan de ser estáticas. Ahora, bien, esta puede ser una lectura o descripción de lo que nos cuenta la obra, pero con descubrimientos como el que se han llevado a cabo, podemos ver como los artistas suprematistas tal y como hemos dicho, no dejan a un lado el genio creador del artista. Pintores que eran genios, pero que necesitaron más de un intento para llegar a la obra final, no siendo éstas producto de la espontaneidad o un sin sentido como mucha gente afirma cuando ve “tan sólo un cuadrado negro”.

¿Tan sólo un cuadrado negro? ¿Qué veis vosotros?

El trato de la Lonja de la Seda

Lonja de la Seda

El cielo estaba despejado y corría una leve brisa. Andrea salió del camarote para pasear por la cubierta del barco. Ya podía ver las costas de la Península y aunque habían pasado casi más de dos décadas, desde que las vio alejarse, nunca había dejado de pensar en ellas. La imagen era igual de bella, la misma que vio antes de esconderse en la bodega del barco. Mientras miraba la costa, recordaba a ese muchacho que años atrás había marchado a una tierra desconocida. Siempre pensó que nunca regresaría. La vida le había tratado bie pero siempre había añorado volver a Valencia. Las circunstancias habían cambiado. Ya no era el hijo de un jornalero borracho que vivía con su familia en un establo a cambio de unos maravedíes. Si algo le sobraba era dinero y poder.

La ciudad de Valencia había cambiado, pero en cuanto desembarcó, vio las calles por las que había corrido y jugado con su hermana Ágnes. Pocas veces en los últimos años, se había permitido pensar en lo que dejó atrás, ni tampoco en el incendio que había acabado con la vida de toda su familia. Alguna vez, se descubría recordando a sus hermanos pequeños e intentando adivinar cuál fue la suerte del pequeño Joan y la niña. Aunque sabía que eran demasiado pequeños para haber podido escapar de las llamas.

Cuando consiguió salir de la casa y miró hacia atrás, sólo había fuego. Prefería pensar que no pudo hacer nada. Que toda su familia había perecido por culpa del fuego.

El paso de los años y la experiencia, le hicieron dejar de culpar al grupo de campesinos enfurecidos que provocaron el fuego de cobertizo. Los jornaleros no sabían que su familia estaba dentro, además su única intención, era destruir el establo del Señor Feudal que les mantenía bajo su yugo. Durante el tiempo que había vivido en Italia, se dio cuenta de que el vasallaje era una manera de acumular el poder en manos de los antiguos aristócratas pero que estaba dando a su fin en toda Europa. En las ciudades italianas, los Príncipes eran banqueros y las personas influyentes se dedicaban al comercio. Ahora que Fernando el Católico era también Rey de Valencia, la aristocracia estaba acabada. El monarca aragonés desde que llegó al trono, había quitado poder a los nobles, centralizándolo en sus manos y así apareciendo nuevas clases sociales. Después de la conquista de Granada, la peripecia de Colón y otras causas que habían sufragado, las arcas castellanas y aragonesas necesitaban el dinero de los nuevos comerciantes.

Su suegro le había enseñado todo lo que sabía de tintes y de cómo vender los tejidos. Casi se convirtió en un padre para él cuando le contrató de mozo de cuadra en Venecia. Piero le había enseñado humanidades, latín, griego, filosofía etc., hasta que una mañana, lo llamó y le dijo que había contratado a un nuevo mozo para sus cuadras. Desde ese momento, pasó a ser el prometido de su hija y en pocos meses, le había enseñado todo lo que sabía sobre los tejidos y la tintorería. Le dejó leer libros que el mismo había manuscrito durante sus viajes por la Ruta de la Seda. En todos esos diarios había anotaciones de pigmentos, de cómo tratar las sedas y algunas de las antiguas tradiciones chinas que codiciaban los comerciantes occidentales. Eran algunos de los secretos, mejores guardados en la Antigua China, los cuales hicieron que la seda fuera un signo de prestigio.

Todavía era joven y tenía dinero suficiente para vivir toda su vida de las rentas. Pero iba a seguir expandiendo el próspero negocio de su suegro.

Nunca había pensado en volver a pisar Valencia. Todo cambió cuando una mañana recibió la visita de Nicola Lippi, un viejo amigo de la familia, para pedirle un favor. Nicola le habló de un conocido en la ciudad de Valencia que se había ganado el respeto vendiendo lana en las Ferias del Vellón. Le contó cómo debido a la aparición de tejidos más baratos, el algodón y el paño, cada vez compraban menos su lana y su negocio ya no era tan próspero. Pero todavía era el comerciante más influyente y conocido de toda Valencia. Según decían, le llamaban el “Viejo de la lana”. Le presentó una carta donde solicitaba un préstamo para poder levantar su negocio, dinero que prometió devolver con intereses, además de cambiarlo por un gran terreno y una casa en la Vega del Río Turia.

Escribió una carta y pidió que le prepararan su equipaje. Anunciando que volvería a Valencia, pero en esta ocasión como un adinerado comerciante italiano, nada quedaba de aquel niño que se escondió en la bodega de un barco para huir a Italia.

Tal y como acordó, en la carta que había enviado, se reunirían ese mismo día a la caída del Sol en la Plaza del Mercado. Como buen negociante, nunca había pensado en ayudar al comerciante valenciano, pero sí en establecer en Valencia un lugar para exportar sus telas a todo el Mediterráneo. Contrataría tintoreros y tejedores para que trabajaran el paño y el algodón. Mucha gente los compraba por ser más baratos. Pero también trabajaría la rica seda, para quien se la pudiera permitir. Le cambiaría el dinero por sus propiedades, dejándole algunas posesiones para que pudiera vivir el resto de su vida sin tener que trabajar. Hasta donde sabía no tenía hijos y realmente, era imposible que pudiera continuar el negocio.

Tal y como habían acordado, estaba en la Plaza de los Mercaderes, frente a la Iglesia de los Santos Juanes. Un incendio la había destruido y la estaban reconstruyendo. Era muy temprano, el anciano todavía no había llegado, pero no le importaba esperar porque mientras tanto podía rememorar viejos tiempos mirando los edificios de la ciudad. En la plaza había una gran polvareda, probablemente se debía al nuevo edificio que estaban levantando frente a la Iglesia. Apenas sobresalían los cimientos y no sabía que podía ser. A su lado se encontraban dos hombres, uno más anciano al que otro llamaba padre, mientras hacían cálculos con un plano en la mano y discutían, sobre algo que no llegaba a entender.

– Disculpe ¿qué se está construyendo?

– La nueva lonja. Debe ser extranjero para no haber oído hablar de ella ¿No? Dentro de poco será uno de los símbolos de la ciudad de Valencia. Perdone usted, no me he presentado, mi nombre es Pere Compte y ese que se aleja, es mi hijo menor. Soy el maestro de obras.

– No soy extranjero, pero hace muchos años que marché de Valencia y todo ha cambiado mucho desde entonces. Acabo de llegar de Venecia esta misma mañana. Tiene razón, es un edificio perfecto para convertirse en símbolo de Valencia. No representa a la vieja aristocracia, sino a nosotros, los burgueses, los comerciantes ¡Si su símbolo es una catedral, el nuestro será la lonja!

– Amigo, parece que lo ha entendido a la perfección. Las catedrales son altas, pero esta lonja será horizontal, contando con tres cuerpos y un patio. Lo civil se diferenciará de lo sacro.

– Parece que lo tiene todo pensado Don Pere.

– Mmmm… se puede decir que sí. He pensado en levantar un salón, con columnas de forma helicoidal que parezcan palmeras, donde los comerciantes cerrarán sus tratos. Otra Sala para el “Consolat del Mar” y una torre.

– ¿Helicoidal?

– Sí, a modo de palmeras. En su interior habrá una escalera de caracol, como nunca nadie la haya construido, sin ningún eje en su centro.

– Perdone, no le he preguntado cómo se llama.

– Andrea. Mmmmmmm …Jaume, realmente me llamo Jaume. Pero cambie mi nombre por Andrea cuando contraje matrimonio en Venecia.

– Bien ¿Y qué le trae por aquí?

– Negocios, sólo negocios. He venido desde Venecia a cerrar un trato con un comerciante de lana

– Apuesto a que después de volver a casa, no piensa marcharse tan pronto ¿No?

– De momento me quedaré por un tiempo, tengo pensado adquirir unos terrenos en la orilla del Turia y derruir la vieja casa de madera, para construir una de piedra. De piedra para que no pueda consumirla el fuego, para mí hija y para mí. A lo mejor… ¿Puede ayudarme en eso?

– ¿Y su esposa?

– Falleció por la Peste Negra el año pasado.

– Tiene razón, las casas deben ser de piedra, porque la madera arde rápido. Además seguro que no le faltan maravedíes para hacerlo. Es verdad, hay que temer al fuego. Mire la Iglesia como quedó y eso no es lo peor, los campesinos viven en casas de madera vieja y a la mínima de cambio salen ardiendo. Sin ir más lejos, mis hijos se salvaron hace muchos años de un espantoso incendio.

– ¿Se incendió su casa?

– No exactamente. Realmente como sabe todo el mundo, mí mujer no podía tener criaturas. Una noche cerca del río, me encontré a una niña de 11 años, cargando en brazos a un bebe de apenas unos meses. Desde ese día son mis hijos, uno de ellos es el joven que marchó hace un momento.

– ¿Cómo se llaman?

– Ágnes y Joan. Pensé en llamarlos de otra manera, para que con el paso de los años, no recordaran el incendio donde murieron sus padres y su hermano. Pero la niña ya era mayor, era imposible, y al niño, le dejé finalmente el nombre con que le habían bautizado sus padres naturales.

– ¿Cómo sabe que murieron sus padres y su hermano?

– Me lo contó la que hoy es mi hija. Su familia dormía todas las noches en ese establo, donde el dueño les daba cobijo a cambio de dinero. Varios hombres prendieron paja seca para quemar el establo y nadie reparó en que toda una familia dormía allí. Escapó con su hermano por un hueco y corrió para refugiarse junto al río.

– Entiendo …

– Si quiere cuando haya terminado, le invito a comer en mi casa. Le espero en la taberna mientras cierra su negocio. Me gustaría que me contara cómo son los edificios que se levantan en Venecia, siempre he querido conocer el trabajo de otros maestros de obras.

– Claro. Nos veremos en un rato. Estaré encantado de conocer a su familia.

Mientras Pere Compte se alejaba, no pudo evitar sonreír, nunca pensó en la posibilidad de encontrar con vida a sus hermanos pequeños.

– Perdone, ¿Es Don Andrea Di Cosimo?

– Sí, ¿quién pregunta?

– Arnau .., sin formalismos, aquí todos me conocen como ‘el viejo de la lana’. Pero Don Arnau estará bien.

– Poco tenemos que hablar. Todo está claro en nuestra correspondencia. Me entregará sus terrenos y posesiones a cambio de la cantidad acordada para que… mire, sé que le prometí darle dinero para levantar su negocio, pero he decidido, darle más dinero del que valen sus propiedades, para que no tenga que trabajar y pueda vivir lo que le queda de vida. Creo que es usted muy mayor, hasta el momento lo ha hecho muy bien, ha mantenido casi el monopolio de la lana en Valencia, pero sus técnicas se han quedado anticuadas y tal y como me decía en sus cartas, la gente busca paño, algodón y los más adinerados la rica seda oriental. Sé que ha trabajado mucho, le daré dinero suficiente, pero necesito su lugar en el Gremio y así, controlar todo el comercio de la ciudad.

– Pretende que me retire.

– Sea sincero con usted mismo, la lana es cara para quien no tiene mucho, por eso prefieren el paño. Los tintes que usa no son los adecuados, por eso quien tiene dinero tampoco se la compra. Yo conozco de primera mano las técnicas del tinte chino, con colores muy vivos ¿o no ha visto el color vivo típico de Venecia? Sólo se consigue usando los colorantes adecuados como el índigo, la rubia, el catetu y las cochinillas.

– Nadie le aceptará en el Gremio. ¡Es cierto! Usted sabe el secreto de la tintorería china pero yo soy una persona conocida que goza de prestigio en la ciudad. Eso le costaría muchos años ganárselo. A no ser que…

– ¿Qué?

– Que fuera mi yerno, podría ocupar mi lugar en cuanto me retire y nadie le pondría en duda. Sé que es viudo.

– ¿Me está vendiendo a su hija?

– Es joven y bella, después de esto me retiraré. Al ser mí única hija no va a poder continuar el negocio pero debo procurarle un buen matrimonio.

– De acuerdo, trato hecho.

Cuando terminó la conversación marchó hacia la taberna y se encerró entre sus pensamientos hasta que entró el joven que antes había visto hablar con Don Pere.

– Buenas tardes. Soy Joan Compte.

– Yo soy soy Jau … Andrea … Jaume. Joan me llamo Jaume.

– Siéntese mientras pido cerveza.

– Claro.

No podía dejar de pensar que esa mañana cuando había llegado al puerto, sólo era un rico comerciante viudo, pero en apenas pocas horas, se había prometido en matrimonio y vuelto a la ciudad de la que nunca volvería a marcharse.

La obra ‘Nu couché’ de Modigliani saldrá a subasta en Nueva York

Christie’s subastará el próximo 9 de noviembre en su sede de Nueva York una de las obras del pintor Modigliani. Sin duda, es una de las piezas del mercado del arte que ha despertado más expectación en los últimos tiempos porque se espera que salga a la venta por un precio desorbitado de cien millones de dólares, el precio más caro ofrecido para una obra del artista hasta el momento.

Para poder saber de la importancia de esta obra, tenemos que conocer un poco más al artista.

Amedeo Clemente Modigliani es uno de los personajes claves del arte del siglo XX. Nacido en Livorno, empezó su camino en el panorama artístico a los catorce años con sus primeras clases de pintura junto a Guglielmo Micheli. Su formación continuará en la Escuela libre del desnudo de Florencia y en el Instituto de las Artes de Venecia pero su carrera, comienza cuando se traslada a París en el año 1906, ya que por aquel entonces, es el hervidero que va a dar a luz a la Vanguardia. Muy dado a la vida nocturna y las juergas, se relacionó en las calles parisinas con muchos de los personajes más representativos de principios del siglo XX como Max Jacob, Picasso, Guillaume Apollinaire, Vicente Huidobro y otros tantos.

Tenéis que tener en cuenta que es el momento en el que el Cubismo va a hacer su aparición y que Picasso está a punto de pintar sus emblemáticas ‘Señoritas de Avignon’, dando así el pistoletazo de salida.

En estos momentos, la pintura de Mondigliane se ve incluida muy de cerca por Toulouse-Lautrec,Paul Cézanne, el cubismo y Picasso. Tras pasar un breve periodo en Livorno regresará a París para instalarse en un taller de Montparnasse. Su carrera avanza y su primera exposición se celebrará en la navidad de 1917 en la galería de Berthe Weill aunque quedó marcada por un incidente, es cerrada por considerarse amoral e indecente. Entre las obras expuestas, se encontraba ‘Nu couché’ que había sido encargada por Léopold Zborowski.

Es la primera vez que esta obra se pone, a la venta y por eso ha levantado tanta expectación en el mercado del arte y si las previsiones se cumplen, superará el precio dado por ‘La Belle Romaine’ en el año 2010 en Sotheby’s.

La primera piedra de la Catedral de Burgos

Catedral de Burgos para blog

La primera piedra de la Catedral de Burgos se colocó el 20 de julio de 1221.

La actual catedral de estilo Gótico se levanta sobre un templo románico del siglo XI erigido durante el reinado de Alfonso VI y dedicado a Santa María. Del templo románico no quedan restos arquitectónicos ya que se destruyó para hacer la nueva fábrica. Sólo hay algunos restos de escultura. El terreno utilizado para la construcción fue donado por el Rey. Anteriormente un recinto que ocupaba un palacio real de su padre Fernando I además de una Iglesia muy pequeña.

La fábrica Gótica del siglo XIII se debe al Rey Fernando III. No se sabe quien es el primer arquitecto de la catedral pero seguramente fue un maestro de origen francés que trae el Obispo Mauricio. Por medio de documentación, se sabe que el Obispo viajó a Francia y Alemania para tratar algunos asuntos del matrimonio del monarca con Beatriz de Suabia. Se ha especulado mucho sobre este primer maestro y aunque nadie de momento sabemos el nombre, si podemos ver ciertas semejanzas con algunas obras francesas como la Catedral de Bourges, más acertadamente con la cabecera de ésta que sería similar a la cabecera primitiva de la catedral burgalesa con un esquema a base de capillas radiales alternadas con contrafuertes y dispuestas en la girola. Posteriormente, en 1240 tenemos constancia documental de que las obras pasan a manos del Maestro Enrique, nombre unido también a la Catedral de León.

El nuevo templo se consagró en el año 1260 dando lugar a una fábrica de tres naves en seis tramos con crucero, presbiterio y un ábside de forma poligonal que le rodea una girola con capillas. Todo se aboveda con crucería simple a excepción de unos tramos del crucero donde se usan bóvedas estrelladas. Una de las reformas más significativas tuvo lugar en el siglo XV, con las aportaciones de Juan y Simón de Colonia en estilo Gótico Flamígero. Es el momento en el que aparecen en la fachada occidental las conocidas agujas utilizadas en el remate de las torres y así uno de sus rasgos más característicos. También en el siglo XV se lleva a cabo la Capilla del Contestable y el cimborrio de Juan de Colonia.

En el exterior del templo encontramos una decoración escultórica propia del Gótico en donde destacan la Puerta del Sarmental, Puerta de la Coronería y la Puerta del Claustro además de una magnífica galería de reales en la fachada.

Hoy por hoy, junto a la Catedral de Toledo y la Catedral de León, es uno de los tres ejemplos del Gótico Clásico en España.

El cuadro más caro de la historia llega al Museo Reina Sofía de Madrid

Cuadro de Gauguin más caro de la historia

Todas las biografías de Gauguin nos hablan de su viaje a Tahití y de lo que éste pintó allí. El artista viajó mucho pero en la actualidad lo hacen algunas de sus obras. Recientemente, de Basilea a Barcelona y de ahí directo a Madrid, ha llegado una obra del pintor adquirida por la Autoridad de Museos de Qatar por 300 millones de dólares, convirtiéndose así en el cuadro más caro de la historia.

El título de la obra en cuestión es ‘Nafea faa ipoipo’ (¿Cuándo te casarás?) y fue realizado por el artista en el año 1892, la primera vez que viajó a Tahití. Marcha de viaje tan sólo un año antes cuando tenía 43 años. Se despidió de su familia y marcha con una sola idea, liberarse de la civilización occidental, de lo convencional y artificial de ésta. Junto a las pinturas que realiza en esta etapa, nos deja un testimonio escrito para complementarlas, un diario de viaje titulado ‘Noa Noa’ (1901). En el cuadro aparecen representadas dos mujeres, una de ellas, es la misma Tehamana, con quien Gauguin se llegó a casar. Esta obra, igual que otras tantas de la misma serie, siguen un mismo patrón, todos sus títulos son preguntas. En ellas podemos ver como se representa de primera mano lo salvaje y exótico frente a lo civilizado. Lo más salvaje de la obra lo podemos ver en los coloridos vivo y planos, introducidos en paisajes muy arcadios.

El viaje de la obra no ha finalizado en Madrid, porque posteriormente marchará a Washington donde será expuesto hasta el 10 de enero de 2016.

El eterno guardián de piedra

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Desde que llegué de mí viaje no había parado ni un sólo momento y siempre estaba acompañado, cuando no tenía que dar explicaciones al caudillo, alguno de los nobles me paraban en medio del poblado para que les contara todo lo que había visto. Hace días que intento ir a ver a Aunia. Durante todo el tiempo que he pasado en la guerra no he podido dejar de pensar en ella ni un solo instante. Desde niños, siempre habíamos sido amigos y sin duda, fue una de las causas que me llevó a marcharme. Otros jóvenes que se habían ido del poblado, buscaban fama y fortuna, pero en mi caso, sólo buscaba reconocimiento como guerrero, dejar de ser el simple hijo de un campesino y pedir la mano de la hija del caudillo.

No era hijo de ninguno de los nobles del poblado, pero mis habilidades para la guerra me hicieron distinguirme rápido, sobre todo después de la batalla contra los Turdetanos. El jefe de los ejércitos fue uno de los primeros hombres en caer en batalla y de hecho, si en ese momento alguien me pregunta, hubiera dicho que era el último día que iba a ver la luz del Sol. Todavía no sé bien como pude convencer a los pocos hombres que quedábamos vivos para seguir luchando. Pensé que los dioses nos habían abandonado. Los ejércitos turdetanos estaban muy bien equipados con falcatas, espadas cortas y lanzas perfectamente afiladas. Siempre me había llamado la atención el conocer a gentes de otros lugares, por eso, el día que terminó la guerra, decidí quedarme un tiempo en Turdetania. Se decían descendientes de una la estipre del Rey Agantonio de Tártesos. Visité sus santuarios y anduve por sus ciudades, todo era más ordenador que en nuestros poblados. Un anciano de lugar me contó que estaban construidas igual que las ciudades griegas. Nadie sabrá nunca que he estado viviendo con los Turdetanos. De no ser porque quería volver a ver a Aunia, quizás nunca habría regresado.

Todas las noches que estuve fuera, sólo tenía que cerrar los ojos para verla paseando al margen del río. Cuando éramos más pequeños, jugábamos a imaginar que escapábamos a los poblados vecinos de la otra orilla. Seguramente estaría en la necrópolis del poblado, le encantaba ir a la antigua laguna para comunicarse con la Diosa Lida. Las ancianas del poblado decían que Aunia provenía de una importante estirpe de sacerdotisas, capaces de hablar y escuchar directamente a su protectora, Lida, deidad de la vida salvaje. Si no estaba en la necrópolis o junto a la laguna, es porque habría ido al viejo santuario. El lugar se encontraba casi en ruinas, pero Aunia había llevado algunos exvotos de piedra y levantado un pequeño altar para honrar a la diosa todas las mañanas antes de que amaneciera. En mi cabeza había visualizado este momento, no sabía que decirle. Tenía una bonita fíbula para regalarla.

Al levantar la cabeza, vi su silueta junto a la laguna.

– Creí que no iba a verte. Todo el poblado ha hablado con el “gran guerrero” menos yo.

– Llevo varias jornadas intentando subir al santuario para hablar contigo, pero siempre me reclama algún noble o sino, tu señor padre. Tranquila, como te prometí, he vuelto. De ahora en adelante, podremos estar juntos para siempre.

– Parece ser que los dioses te han dado algún poder de adivinación.

– No, pero le pediré a tu padre que seas mi esposa.

– Creí que nunca te ibas a atrever.

– Aunque supongo, que no sólo tendré que pedir permiso a tu poderoso padre sino también a tu poderosa protectora.

– Tranquilo. Siempre que he podido comunicarme con la diosa a través del reflejo de la laguna, las noches en que la luna se encuentra completa, me ha respondido la misma frase: “vuestro destino es estar juntos para toda la eternidad”.

Estuvimos durante horas hablando en la laguna e incluso tuve tiempo de enseñarle parte del alfabeto, dibujándolo en la arena con la punta de mi falcata. Era sólo alguna de las muchas cosas que aprendí de los turdetanos. Ya había oscurecido cuando decidimos volver al poblado. Lo primero que haría nada más levantarme al día siguiente, sería buscar al caudillo para contarle mis planes. Si los dioses estaban de acuerdo, no habría nada que pudiera separarnos. Ellos lo habían dicho: “juntos para toda la eternidad”

Nada más levantarme, la ciudad estaba revuelta y con sólo respirar el aire del ambiente, podía saber que algo malo había sucedido. Al llegar a la casa del caudillo, me dijeron que no podría recibirme porque alguien había asesinado a su joven hija.

– ¡No puede ser!

– Sí, es cierto. Han encontrado su cuerpo en el viejo santuario, en lo alto de la necrópolis. Creen que el asesino ha sido un joven extranjero que ha aparecido muerto en los alrededores. Ha muerto atravesado por un tronco afilado que le ha penetrado las entrañas. Seguro que es él. Todos sabemos que nadie puede asesinar a la protegida de la diosa Lida, madre de la naturaleza salvaje y salir impune.

No me lo podía creer, no vería nunca más a Aunia.

El caudillo mandó erigir un pedestal de piedra y adobe alrededor de un túmulo que contenían sus cenizas. Pidió a uno de los mejores escultores del poblado que realizara una imagen de una fiera, para que protegiera a su hija durante toda la eternidad. Algunas de las mujeres, dijeron que también había mandado tallar el rostro de Aunia en el busto de una sacerdotisa, que portaba un tocado con rodetes y collares propios de una Diosa. Nunca supe si era cierto, porque nadie afirmaba a ciencia cierta haber visto el busto con sus propios ojos. Cuando me acerqué al túmulo pude observar que la imagen del animal daba miedo. Tenía los ojos saltones, la melena tallada a base de estrías y las fauces abiertas enseñando los dientes. Durante el tiempo que estuve con los turdetanos, conocí a un viajero griego, fue él quien me habló de estas fieras protectoras llamadas grifos. Al parecer eran las encargadas de tirar del carro de un Díos, al que ellos llamaban Apolo.

Durante mucho rato, estuve rezando a todos los dioses que se me ocurrieron, incluso a los extranjeros, pero no respondió ninguno. Sólo tenía en mi cabeza la frase que me había dicho Aunia: “juntos para toda la eternidad”. Cuando era muy pequeño, mi madre siempre me había dicho que las promesas se debían cumplir porque ni los mismos dioses faltaban a ellas. En especial el Dios Vagadonnaego, protector de los bosques y los montes, encargado de hacer que se cumpla todo lo que se dice en su presencia.

La luna estaba completamente redonda y brillante, se reflejaba en el agua de la laguna, casi más fuerte que sol del amanecer. Sin saber cómo, estaba realizando una plegaria a Vagadonnaego, pidiendo que los dioses cumplieran su promesa: “juntos para toda la eternidad”. Cuando me cansé de invocar a todos los dioses que se me habían ocurrido, me dirigí al túmulo para dejar en un hueco la fíbula de bronce que mandé hacer durante mi viaje, no había tiempo ni de dársela. Metí la mano por uno de los huecos mal tallados de uno de los sillares. Entonces ocurrió algo. A partir de ese momento, no recuerdo nada más, sólo que me convertí en un ser frío como la piedra. Desde entonces guardo el eterno descanso de mi amada. Los dioses habían cumplido su promesa: “juntos para toda la eternidad”.

“Dice la leyenda que los días de luna llena, se ha visto a la orilla del río Segura, a una bella joven con un fiero ser, el cual unos describen como un león, otros dicen que parece un águila”

 

 

Sobre la escultura ibérica.

Sobre el Yacimiento de Cabezo Lucero (Guardamar).

Sobre la Dama de Cabezo Lucero.

Sobre el grifo del Yacimiento de Cabezo Lucero

Un espacio para el Arte

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